La Alcaldía de Ibagué, a través de la Secretaría de Gobierno y en colaboración con la Policía Metropolitana, realizó este fin de semana operativos para controlar el ruido.
Durante la jornada, que se realizó en zonas de Jardín, Arkacentro y Mirolindo, las autoridades sancionaron a tres establecimientos que superaron los niveles de ruido permitidos.
“El ruido es un trabajo de todos; es un tema de cultura ciudadana. Recordarles a todos que, como dueños o administradores de los establecimientos de comercio, tienen obligaciones, y una de ellas es que el ruido que generen en sus establecimientos no trascienda al exterior”, señaló Mateo Flórez, ingeniero de sonido.
La Policía Metropolitana ha advertido que las infracciones a esta normativa pueden resultar en la suspensión temporal de actividades, que puede variar entre 3 y 10 días, según lo estipulado en la Ley 1801.
Con estas acciones, se busca promover un ambiente sano de convivencia en Ibagué, recordando a los ciudadanos y comerciantes la importancia de respetar las normas.