Durante trece años, Sandy Orjuela deambuló por las calles de la ciudad de Ibagué, hasta que en el mes de marzo decidió dejar la vida que llevaba gracias a una jornada de atención de la Patrulla Social de la Alcaldía de Ibagué.
Con el objetivo de algún día tener la custodia de su pequeño hijo de 3 años, hace seis meses Sandy se recupera en la Fundación Ministros Competentes, que le abrió las puertas para dejar atrás ese episodio de su vida y avanzar hacia su sueño de estudiar veterinaria.
“Yo decidí cambiar por mi hijo, por mi vida también. Ya llevo seis meses en el proceso, no ha sido difícil pero tampoco fácil. He mejorado muchas cosas: mi actitud, he podido tener comunicación con mi hijo, ha mejorado la relación con la abuela de mi hijo, con mi mamá y voy mejorando día a día”, indicó la joven.
A sus 25 años, Sandy no desaprovecha los días. En su nueva vida, ya ha empezado con un emprendimiento de bisutería, haciendo pulseras a mano que vende a sus compañeros de la Fundación, con lo que pretende reunir el dinero para comprarle un regalo a su hijo, quien cumple 4 años la próxima semana.
El pasado viernes, la Administración Municipal le brindó un día de belleza, donde se le cortó el cabello, pintó las uñas y maquilló, para develar aún más la joven y valiosa mujer que es y sus ganas de salir adelante.
Asimismo, compartió su historia en la más reciente Mesa Interinstitucional de Habitante de Calle, que reúne a organizaciones que trabajan con esta población y a quienes conmovió con su historia de cambio.
“Como ciudadanos, a veces tenemos la percepción de que ellos son los peligrosos, los delincuentes, los malos, pero en este gobierno entendemos que son seres humanos con una historia de vida que nosotros no podemos juzgar”, expresó Carolina Hurtado, secretaria de Desarrollo Social y Comunitario de Ibagué.
Finalmente, la funcionaria señaló que desde el Gobierno Municipal se realizará un esfuerzo presupuestal para que Sandy trabaje en esta secretaría, siendo un ejemplo de superación y resiliencia.