Soldados del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N.°2, aunando esfuerzos en pro de las comunidades que fueron afectadas durante varias décadas por la instalación indiscriminada de minas antipersonal, desminan a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar.
De tal manera que luchando contra diferentes temperaturas continúan su trabajo para despejar gran parte del sur del Tolima.
Es así como las veredas La Esmeralda del municipio de Rovira y San Miguel del municipio de Planadas, cuentan con nuevas áreas descontaminadas para que los habitantes desarrollen proyectos productivos y se movilicen con mayor tranquilidad.
Estos territorios despejados que tienen una extensión de más de 43.000 metros cuadrados, no se utilizaban hace más de 15 años por los habitantes del sector.
“Me siento muy agradecido con el Batallón N. °2 de Desminado por haber limpiado estos caminos que hacía 15 años no podía pasar por ellos”, señaló Bernel Antonio Espinosa, propietario de una de las fincas despejadas.
La entrega formal de los terrenos, se efectuó siguiendo el protocolo de bioseguridad y en presencia del componente externo de monitoreo de la Organización de Estados Americanos, OEA, y presidentes de Juntas de Acción Comunal.
Los desminadores continuarán promoviendo y capacitando a los pobladores para que apliquen siempre comportamientos seguros frente a la posible presencia de artefactos explosivos.