Ibagué al parecer está degradandose de ciudad capital a trocha, el abandono estatal con las vías y calles principales es increíble, pues aunque la ciudadanía esté feliz con el alumbrado navideño, falta más inversión en lo realmente importante para la ciudad.
Los huecos en las vías ciudad generan cada día demasiados accidentes vehiculares, sin contar los daños a los mismos vehículos; solo basta con ir subiendo por la primera para tener que hacer piruetas como quien práctica motocross y quién va en carro necesita ser experto en rallys como el Dakar.
Los huecos en la ciudad no son simples baches que se tapan con arena y escombros molidos como lo están haciendo actualmente en algunas zonas como lo es la 31 con Ferrocarril, donde abrieron la mitad de la calle solo para cambiar la arcilla que rellena pero no se va a pavimentar la calle, generando afectaciones a los habitantes de esa cuadra del Barrio la Francia.
Las quejas del año pasado por el alumbrado fueron muchas y las de este año pocas, pero la inversión excesiva en adornos con durabilidad de un mes es demasiada si consideramos lo verdaderamente necesario para la ciudad, como la inversión en el transporte, la seguridad, la salud y la educación pública.
¿Opio para mantener feliz al pueblo? El alcalde juega a mantener feliz al pueblo con iluminación que enceguece al más fácil de impresionar.
Por Mauricio Luna.